YOGA

El Yoga se adapta a cualquier persona, también a ti

El Yoga se adapta a ti y no tú al Yoga. Existen cientos de posturas distintas y tantas posibilidades y variantes como alcance la imaginación del instructor. Aunque una postura parezca imposible a priori, siempre hay posibles apoyos y complementos para facilitar su ejecución.

Te pone en forma

El Yoga mejora la condición física general. Aumenta la flexibilidad en músculos y articulaciones, fortalece toda la musculatura corporal, aumenta la densidad ósea y la capacidad respiratoria. Estos resultados se consiguen a través de una práctica respetuosa con el propio cuerpo, que no lo fuerza ni lo daña, sino que lo escucha y lo sana.

Te cuida por dentro

Mediante las posturas que adoptamos al practicar Yoga, se producen contracciones y estiramientos en los músculos, presiones en los órganos y glándulas, que masajean y estimulan su correcto funcionamiento. Son beneficiados el corazón y el sistema circulatorio y endocrino, el aparato digestivo, el sistema nervioso y el aparato locomotor.

Te ayuda a que conozcas tu cuerpo

Con la práctica atenta y consciente del Yoga aprendes a observar y escuchar tu cuerpo. Al comienzo observas tu postura, tu alineamiento, qué parte del cuerpo se está estirando. Después observas tus procesos mentales, ideas, pensamientos, recuerdos; todo un torbellino de palabras que desfila atropelladamente por tu mente sin apenas ser consciente de ello.

Reduce el estrés y te ayuda a encontrar calma en tu vida

 El Yoga nos brinda la oportunidad de buscar el espacio interior de calma y recogimiento que nos dará fortaleza y seguridad. Los beneficios a nivel psicológico que nos da la práctica regular de yoga son muchos:

Serena la mente

Ayuda a superar el estrés

La ansiedad y la depresión

 Mejora el humor, reduce la ira y aumenta la autoestima.